sábado, 11 de mayo de 2013

Días ideales

Perfect Day - Supercell

Creo que la nostalgia es una de las pocas cosas que me molesta más que las mentiras.

Y, al igual que no puedo evitar que la gente mienta constantemente acerca de la más mínima cosa, tampoco puedo huir cuando esa sensación de melancolía se me instala en el pecho: a veces se queda un pequeño rato, hasta que consigo entretener mis pensamientos en algo mucho más productivo que el pasado y que me hace menos daño, pero en ocasiones decide instalarse en mi corazón hasta que acabo llorando.

Entonces es cuando tengo que encarar una de las peores verdades a las que me he enfrentado a lo largo de mi vida.

¿Qué importa si fueron tres, o tal vez cientos, los días ideales que he vivido? Esos momentos en los que sonreía despreocupadamente mientras compartía los sentimientos que estaban en lo más profundo de mi pequeño corazón no volverán, porque yo ya no tengo la fuerza suficiente de expresar una felicidad tan sincera como la de antaño.

Tampoco lo necesito, e imagino que eso es lo preocupante del asunto.

Dime para qué querría una persona que ya ha perdido la fe en aquellos que la rodean vivir un día ideal del que ya no quedará más que un vago recuerdo. ¡No soy ninguna clase de masoquista! Así que si algún monstruo quiere volver a hacerme daño, creo que antes debería estar preparado para lidiar con los muros que he acabado por crearme alrededor de mi misma.

Ya no tiene importancia que quieras conocer algo de mi, ¿para qué?

Tendremos que deshacer el camino que hemos recorrido el uno junto al otro, y en el trayecto que tenemos que hacer para volver al punto de regreso no encontraremos más que cristales en el suelo.

"Perdóname, pero no he traído mis zapatos" diré con voz apagada, con una sonrisa discreta.

Todavía inocente, ¡qué mona! Hasta que me cambia la cara con horror porque veo que mi acompañante ha sido mucho más previsor que yo, trayendo unas botas - ¡militares, además! De esas que son enormes, y hasta tienen la puntera de metal - para patear mis sentimientos antes de regresar.

Cuando vuelves a encontrar a esa persona porque ha decidido volver a por ti es mucho peor, y deseas que no lo hubiera hecho porque no importa lo buena persona que seas o lo mucho que desees perdonar.

Nunca será lo mismo.

Entonces, ¿para qué quiero un día ideal?

4 comentarios:

  1. *Le da un pañuelo a Anon-san para que se seque las lágrimas*

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  2. Gracias *sniff* pero más me valdría darte un buen abrazo.

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